sábado, 9 de enero de 2010

El valor de la amistad

El pasado 23 de noviembre de 2009 la profesora Ana Mª Romero Iribas, subdirectora del Colegio Sansueña de Zaragoza, invitada por el profesor J. Nubiola, a una sesión especial del Máster Universitario de Profesorado (MUP) de la Universidad de Navarra,  nos dijo a los presentes que la amistad tiene valor de humanización.

Con la idea de que la formación en la enseñanza media no se puede limitar a la formación intelectual, ya que es fundamental aprender a vivir, la porfesora Romero consideró que dado que la amistad es un tema central en la vida de las personas, los asistentes a esta sesión, futuros profesores, debiamos reflexionar sobre ella, y con mayor motivo en una asignatura del máster llamada "Valor formativo de la filosofía y las humanidades", puesto que la amistad ha sido un tema de reflexión desde los comienzos de la historia de la filosofía.

Partiendo de Aristóteles, que en su Ética a Nicómaco estudia la amistad considerándola como una virtud o que va acompañada de virtud, y estimándola como lo más necesario para la vida, y continuando con C.S. Lewis, con su reflexión acerca de la amistad como algo innecesario en el sentido biológico, considerando que más bien es una de esas cosas que dan valor a la supervivencia; llegamos a confirmar que el hombre no "nace hecho" sino que tiene que humanizarse y en esta tarea la amistad tiene un gran papel.


Para la existencia de una verdadera amistad tiene que haber una condición moral en el hombre, destacando las virtudes de la generosidad, la confianza, el respeto a la intimidad, la capacidad de asombro, la alegria, la comprensión, el saber escuchar, la franqueza y sinceridad, el perdón, etc. que han de volcarse en los demás, puesto que, como afirmó Ana Mª Romero, la amistad es una relación entre iguales en la que se da y se recibe.

Y lo principal que se da en la amistad, que es un tipo de amor (donación reciproca), es lo que uno es, no lo que tiene o lo que hace, sino lo que es, su intimidad, eso si, no toda puesto que es muy importante la confidencia, el respeto por el otro y por uno mismo. En este punto la profesora nos recordó a los asistentes, futuros educadores, que la actual juventud aprecia mucho la amistad, pero tiene dificultades para conservarla y cultivarla debido a la superficialidad de la relación, que en muchos casos se convierte en una relación posesiva y unidireccional (no mutua). Son amistades que no fructifican porque se convierten en relaciones de sólo recibir y nunca dar, puesto que los jovenes no reflexionan en lo que pueden dar para conservar una amistad. Por eso nos invitó a los futuros profesores a que animemos a nuestros alumnos al ejercicio de la reflexión sobre el valor de la amistad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario